Ecce mulier*

Por Vanessa Henriques

A primeros de mes una obra de arte llamó la atención de todo el mundo: no por su belleza, tampoco por su autora. Una vecina octogenaria, llena de buenas intenciones, restauró una pintura de autoría de Elías García Martínez hecha en una pequeña iglesia de Borja (Zaragoza). El resultado fue una total descaracterización de la pintura original y mucha repercusión en los medios de comunicación.

Sin embargo más que crítica, la señora —Cecilia Giménez —ganó también una legión de aficionados. Atribuyeron a su “obra” una versión distinta de la imagen tradicional de Jesus Cristo consagrada en el mundo occidental, e incluso identifican influencias expresionistas en sus trazos.

Además, Cecilia tampoco pudo escapar de las parodias que se multiplicaron por la internet. De Homer Simpson a Chewbacca,  varios rostros pasaron a ilustrar la imagen restaurada, contribuyendo con el carácter cómico de la situación.

Este episodio, además de gracioso, provoca una discusión muy rica para el mundo de las artes. ¿Sería esa obra de Elías García tan significativa? Ya existen tantas pinturas de Cristo parecidas a ella, pero ninguna como la creada por la señora. ¿Quién está habilitado para restaurar una pintura? Si todos empiezan a hacer lo que hizo Cecilia perderíamos obras únicas en todo el mundo.

En conclusión, este episodio mostró que el arte es también cambio, movimiento y un poco de locura. Y como otros pintores, Cecilia dejó una marca en la historia — nada mal para su primer trabajo, ¿no?

* Esse post foge um pouco à regra. Não é uma crônica, e sim uma redação feita para meu curso de espanhol. Compartilho com vocês porque me agrada o resultado, e peço que perdoem qualquer erro gramatical — assim que minha professora devolver a versão corrigida, atualizo por aqui!

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